Por Roberto Arruda, director comercial de Skyone
El auge del concepto de Agricultura 4.0, más allá de destacar la importancia de la conectividad en el campo, ha ayudado al sector a aumentar su productividad y a superar sus principales desafíos, como la gestión de personal, los costos, la logística y el almacenamiento, así como la falta de planificación y la seguridad de toda la cadena. Para ello, la adopción de tecnología en la agroindustria se ha convertido en un verdadero aliado.
Los datos recopilados por las entidades Embrapa, Sebrae e Inpe indican que el 84% de los entrevistados utiliza al menos una tecnología digital en su proceso productivo. De ellos, el 66,1% la utiliza para acceder a información y planificar las actividades agrícolas; el 43,3% para administrar la propiedad rural; el 40,5% para la compraventa de insumos, productos y producción; el 32,7% para el mapeo y la planificación del uso del suelo; y el 30,2% para la previsión de riesgos climáticos.
Esta inversión en tecnología en la agroindustria está directamente relacionada con la necesidad del mercado de integrar y escalar sus operaciones. Esto se debe a que, según un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en Brasil, en colaboración con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la producción mundial de alimentos debe aumentar un 70 % para 2050 a fin de garantizar el suministro de alimentos a los casi 10 000 millones de personas que conformarán la población mundial para entonces.
Ante este escenario, asegurar un aumento tan grande en la producción es un desafío, pero la mayoría de los obstáculos se pueden superar con una gestión eficaz de los datos, haciendo de la inversión en tecnología una acción cada vez más asertiva y estratégica.
Inversión en tecnología y gestión de datos en agronegocios
La tecnología puede brindar una gran visibilidad de datos a la agroindustria, permitiendo a los gerentes comprender la operación de principio a fin. Este volumen de información permite una mayor eficiencia operativa, ya que es posible realizar un seguimiento instantáneo del trabajo de campo y agilizar la toma de decisiones.
Con los datos recopilados en campo e ingresados en un sistema, por ejemplo, es posible mapear rápidamente la cantidad de suministros requerida, compararla con la disponibilidad en stock y proceder con el proceso de compra si es necesario. Esto reduce gastos y tiempo, de forma conectada y ágil.
Tener la información disponible al alcance de la mano suma profesionalidad y seguridad, ya que actualiza todo el historial de compras, ventas y negociaciones en tiempo real, sin importar la ubicación, ya sea en el campo o en la ciudad.
Retos del sector y cómo superarlos
En general, la gestión es uno de los principales desafíos de la agroindustria actual. En cuanto a la gestión de costos, el problema radica en el constante aumento de los costos de los insumos, lo que requiere un control adecuado para garantizar un buen margen de beneficio en la venta final. En cuanto a la gestión logística, el mercado carece de una mayor eficiencia operativa, que puede lograrse mediante una estrategia de monitoreo de carga, gestión de entregas y distribución adecuada.
En cuanto al almacenamiento, la tecnología apoya la gestión de inventarios y la distribución inteligente, garantizando un almacenamiento seguro de todo lo que se produce, evitando la necesidad de ralentizar la producción por limitaciones de almacenamiento.
Además, la formación y retención de buenos profesionales es posible con una buena gestión de las bases de datos de talentos, reforzando el papel de la tecnología en el agronegocio, incluso en la división de gestión de recursos humanos.
Finalmente, pero no menos importante, si bien las nuevas generaciones que asumen el trabajo de desarrollo de la agroindustria se preocupan por adoptar las mejores prácticas con el apoyo de la tecnología, la seguridad digital sigue siendo una preocupación secundaria, una cultura que necesita evolucionar, ya que los emprendedores corren riesgos al permitir vulnerabilidades en sus sistemas. Además de las copias de seguridad diarias, es esencial contar con un plan de acción estructurado para que, en casos extremos, sea posible restaurar el entorno más reciente posible.
La gestión integral de datos, a su vez, apoya la resolución de todos estos cuellos de botella, ya que es capaz de compilar toda la información y trazar estratégicamente lo que debe hacerse, considerando la mejor relación costo-beneficio para el dueño del negocio.
La implementación de tecnología en los agronegocios
Según la investigación Emerging Technologies Agro 2022 de MIT Technology Review, las tres áreas tecnológicas con mayor probabilidad de recibir inversión de las agroempresas y fabricantes de insumos son las basadas en datos: analítica y big data (4,26), conectividad 5G e Internet de las cosas (4,25), e inteligencia artificial y aprendizaje automático (4,14).
Todas estas inversiones se sustentan en pilares tecnológicos como las soluciones en la nube. Esto se debe a que, con las soluciones de migración a la nube, es posible aumentar la eficiencia operativa aprovechando una única infraestructura, independientemente del volumen de datos. La integración de sistemas permite conectar la granja y la fábrica con la oficina, además de reducir gastos y agilizar la consolidación de la información, incluso en regiones remotas. Finalmente, las soluciones de seguridad garantizan que toda esta información fluya eficientemente de extremo a extremo con el mínimo riesgo.
En términos generales, la tecnología en la agroindustria es fundamental para el mapeo completo de las operaciones y la identificación de vulnerabilidades. Sin embargo, es esencial contar con un equipo atento, capaz de monitorear continuamente todos los entornos y comprender no solo la tecnología, sino también el sector, para poder identificar los verdaderos desafíos y aplicar las soluciones más adecuadas, incrementando la productividad y los márgenes de beneficio.
En otras palabras, la implementación completa de esta estrategia debe ser responsabilidad de expertos en la materia, quienes realizarán las adaptaciones necesarias para la nube y la integración de sistemas, manteniendo siempre un entorno seguro y prestando especial atención a la protección del activo más importante de toda la cadena: los datos. Esto permite a los gerentes centrar sus esfuerzos en lo que realmente importa y supervisar de cerca la evolución de su negocio.
Consulta el artículo publicado en el sitio web del Portal Painel Logístico.